jueves, 8 de diciembre de 2016

MEJILLONES A LA MANTEQUILLA


Mejillones a la mantequilla



Estoy harta de la demagogia de muchos alrededor de estas fiestas. Es evidente que no hace falta arruinarse para comer bien y soy la primera que me lo aplico, también en Navidad. Pero me aburre bastante escuchar que basta de consumismo, de hacerles el juego a las grandes empresas que hacen su agosto en diciembre... que lo importante es la compañía, etc.  Vamos, que si pretendes hacer algo especial eres un pedazo de insolidario e insensible que no te acuerdas de tanta gente que lo está pasando mal sin nada que poner en la mesa.

Pues bien, no seré políticamente correcta (no me importa demasiado), pero me niego a demonizar a los que gastan su dinero y  tiran la casa por la ventana. Si lo hacen es porque se lo pueden permitir y a mi me parece estupendo. Gracias a ellos los grandes y los pequeños comercios siguen adelante y los puestos de trabajo se mantienen. Y si, también el comercio del lujo da trabajo...
Mi única queja es que ojalá todos pudiéramos hacer lo mismo. Como decía Marx (Groucho) " hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero... pero cuestan tanto!!

Pues yo te traigo una receta humilde, para contradecir todo lo que he dicho antes 😁. Porque qué quieres que te diga, unos buenos mejillones no tienen precio. Y se me ha ocurrido que porqué no pueden ser un buen entrante en Navidad, vamos a ver, si al final cada uno pone lo que le da la gana !

Dejo las reivindicaciones y voy con esta receta sencilla para darle otro aire a los mejillones.  El único requisito, que sean frescos por favor!!


Ingredientes:
- 1 kg. de mejillones frescos
- 100 gr. de mantequilla
- 1 vaso de vino blanco
- 1 cucharada de aceite de oliva
- perejil fresco picado

Elaboración:
1. Una vez limpios los mejillones los ponemos en una sartén o cazuela amplia con el aceite y medio vaso de vino blanco (si es bueno, mejor que mejor). Ponemos el fuego a tope.
2. Cuando estén abiertos los separamos del fuego inmediatamente y dejamos que se templen un poco.



3. Mientras tanto derretimos la mantequilla en otra sartén junto con un puñado de perejil picado. Además añadiremos el otro medio vaso de vino blanco. Y por último el caldito de la sartén en la que abrimos los mejillones (usa un colador). 
4. Dejamos un ratito que se reduzca un poco esta salsa con mantequilla y quitamos la mitad de las conchas de los mejillones. Entonces los ponemos en la sartén con la salsa, damos unas vueltas para que se impregnen bien y retiramos en cuanto estén suficientemente calientes. 





¡Y a disfrutar que están buenísimos!





¡Nos vemos en unos dias!

También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter

jueves, 1 de diciembre de 2016

PATÉ O MOUSSE DE GAMBONES


Paté o mousse de gambones




Hace ya un tiempo que me cuesta comprar patés porque me he aficionado a los patés caseros.  Y es que son muy agradecidos, la mayoría facilísimos y sobre todo, sabes lo que llevan y lo que te vas a comer. No llevan conservantes ni colorantes y por eso mismo hay que consumirlos en un tiempo razonable (te aguantarán en la nevera tres o cuatro días) aunque algunos se pueden congelar.

De cara a las fiestas que tenemos a la vuelta de la esquina, un paté de gambones (o puedes usar langostinos), es de lo más apropiado. Este es un poco más ligero que otros que he publicado, con una textura de mousse que te van a dar ganas de comértelo a cucharadas.

Los gambones  que he utilizado son congelados, en primer lugar porque están francamente buenos y en segundo porque están muy bien de precio. Para estas preparaciones (un paté, unas croquetas...) no merece la pena dejarse un dineral en la pescadería.
Aunque sean congelados lo ideal es comprarlos crudos y hervirlos en casa porque de esa manera podrás aprovechar el jugo de las cabezas que le va a dar un sabor buenísimo.
Hay muchas fotos en el paso a paso pero de verdad que es muy fácil.

Ingredientes:
- 600 gr. de gambones (sin pelar)
- 100 gr. de queso cremoso de untar tipo philadelphia
- 1 huevo
- 3 cucharadas de tomate frito
- 125 ml. de nata líquida (crema de leche)
- cebollino picado al gusto
- 2 láminas de gelatina neutra (1 hoja= 2 gr )
- sal y pimienta negra
- 1 hoja de laurel

Elaboración:
1. En primer lugar hervimos los gambones en agua con sal (bastante salada) y una hoja de laurel. Cuando el agua hierva a borbotones,  echamos los gambones (no hace falta descongelarlos) y en cuanto vuelva a hervir de nuevo contamos tres minutos y los sacamos a un colador para que escurran y se enfríen.
2. Una vez fríos los pelamos. Mientras pelamos las colas vamos aplastando las cabezas para que suelten todo el jugo de su interior. Reserva una o dos para decorar.


3. Dejamos a remojar las láminas de gelatina en un recipiente con  agua fría.
4. Separamos la yema de la clara y montamos esta última a punto de nieve firme.


5. En un recipiente más grande ponemos las colas de gambones troceadas (junto con el líquido de las cabezas, no te olvides), la yema del huevo, el queso cremoso y el tomate frito. Sazonamos con un poco de sal y pimienta negra molida. Trituramos con la batidora.
6. Calentamos la nata líquida unos segundos en el microondas y en caliente disolvemos las láminas de gelatina que dejamos en remojo anteriormente. Añadimos a lo anterior y volvemos a triturar todo por segunda vez.


5. Añadimos ahora el cebollino picado y la clara montada. Con cuidado de que no baje mucho, removemos con una lengua hasta que se integre todo bien.


Pon la mousse en el mismo recipiente donde lo vayas a sacar a la mesa y déjalo en la nevera (tapado con papel film o similar) por lo menos un par de horas para que coja consistencia.


Decoramos con las colas de gambones que habíamos reservado, y a la mesa!!


Si quieres ver otros patés para estas fiestas pincha en el nombre a continuación:



¡¡Y nos vemos la semana próxima!!


También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter


jueves, 24 de noviembre de 2016

QUESITOS FRITOS



Quesitos fritos




En Navidad nos afanamos en sorprender con un buen menú, unos buenos aperitivos, postres y todo lo que se tercie. Es el momento de innovar porque hay tantas comidas y cenas que apetece probar cosas nuevas además de disfrutar de las de siempre.
Pero no podemos olvidar que también habrá niños a los que las novedades no les suelen hacer mucha gracia que digamos y que además no se cortan un pelo: esto no me gusta... odio el pescado... porqué no comemos pizza... o lo peor buahh, qué asco!!  Si son tus hijos con las mismas les lanzas una mirada de madre (tú te callas y comes lo que te pongan) y se acabó la tontería. Y si no, esperas que su madre lo haga😉.

Con esto quiero decir que hay que contar con ellos, y aunque no hagas un menú sólo a gusto de los niños para que no te den la cena, tener previsto un par de cosas sencillas que sabes que se las van a comer sin rechistar, es una buena idea.
Por eso a este aperitivo con quesitos creo que no le pondrán pegas. No puede ser más sencillo porque se trata de empanar los quesitos de siempre y freírlos. Al empanado le puedes dar sabores diferentes y ahí está la gracia. Yo he mezclado el pan rallado con orégano que con el queso va genial, pero puedes probar con romero, hierbas provenzales, ajo y perejil, etc.

Debes tener en cuenta que una vez empanados es imprescindible congelarlos  para luego freírlos sin que se derritan en la sartén. Esto tiene la ventaja de que puedes preparar con antelación todos los que quieras y sacar sólo los que necesites, y la desventaja de que hay que planificarlo por lo menos unas horas antes.

Ingredientes:
- quesitos
- harina
- huevo
- pan rallado
- orégano u otras hierbas a tu gusto
- aceite de oliva para freír

Elaboración:
1. Pasa los quesitos por harina, huevo batido y pan rallado mezclado con las hierbas o especias que más te gusten.
2. Déjalos en una bandeja para que conserven bien la forma y al congelador!! Una vez congelados puedes conservarlos, por ejemplo en una bolsa de zip de las de congelar, y podrás echar mano de los que necesites.




 Sin descongelar, fríelos en una sartén con aceite de oliva.
Sencillísimo, no?



¡Hasta la semana próxima!

También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter

jueves, 17 de noviembre de 2016

GALLETAS DE ANÍS


Galletas de anís




Ya las tenemos aquí. Estamos a las puertas de las navidades sin remedio. Para mi es una época contradictoria porque en realidad siempre me han gustado, pero cada año me dan más pereza. Me agobian los villancicos con los que te bombardean vayas donde vayas, las colas para comprar en cualquier sitio y sobre todo en la pescadería, las listas que hago cada año supuestamente para no olvidar nada. aunque no me sirven pa ná..., los adornos navideños que cada año pongo más tarde porque me canso de verlos a los dos días... pero, en fin, que a pesar de todo, me gustan.

Estoy segura de que somos millones de masocas  los que disfrutamos y odiamos a la vez la Navidad, que tenemos ganas de que lleguen pero casi más de que terminen...  
Mientras debatimos Navidad si, Navidad no, es hora de empezar a ambientarse haciendo galletas, porque no se me ocurre nada más típico y más hogareño, que es lo que toca.
Estas galletas además de ser muy fáciles como siempre, pueden compartir bandeja con los dulces propios de las fiestas, aunque con lo ricas que están, se agradecen todo el año.
Allá vamos:

Ingredientes:
- 400 gr. de harina de todo uso
- 80 gr. de azúcar
- 180 gr. de aceite de girasol
- 100 gr. de anís (licor)
- 1 o 2 cucharaditas de anís en grano
- azúcar glas para espolvorear

Elaboración:
** Enciende el horno a 180ºC para que se vaya calentando**
1. En un bol mezclamos la harina con el resto de los ingredientes excepto el azúcar glas. Mezclamos con las manos y amasamos unos dos o tres minutos (no requiere más) hasta que se integren todos los ingredientes. 
2. Puedes estirarla con un rodillo, dejando un grosor de un cm. aproximadamente y hacer formas con moldes de galletas, o no. También puedes hacer bolitas y aplastarlas un poco, eso a tu gusto.


3. Pon papel vegetal en las bandejas de horno y ve colocando las galletas. Con estos ingredientes y con la medida del molde que usé, me salieron unas 40.
4. Mete las galletas en el horno ya caliente durante 15-20 minutos. El tiempo también dependerá del tamaño que hagas, así que si son más finitas o más pequeñas tendrás que controlarlas a partir de los 10 minutos. 




Déjalas enfriar en una rejilla y espolvoréalas con azúcar glas. 
Se mantienen perfectas durante varios días pero si las guardas en una lata te durarán todavía más tiempo. 



¡¡Que tengas una semana espectacular!!

También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter

jueves, 10 de noviembre de 2016

PECHUGAS DE POLLO RELLENAS AL HORNO


Pechugas de pollo rellenas al horno



Qué te voy a decir yo de la versatilidad del pollo si tengo recetas de pollo para aburrir; es sin duda la carne que más utilizo y que más vas a encontrar en este blog. Incluso los ingredientes del relleno, bacon y queso, también los he usado en más ocasiones porque combinan estupendamente.

Con esta receta no te descubro nada nuevo pero te lo presento de una forma diferente, súper súper fácil de hacer. Y si te apetece puedes cambiar el relleno poniendo alguna verdura, pimientos, champiñones  o diferentes tipos de queso según tu gusto. La ventaja del relleno de hoy es que lo pones directamente y sin embargo si utilizaras verduras las tendrías que rehogar previamente porque el tiempo de horno es escaso y podrían quedar crudas.

He utilizado pechugas de pollo enteras abiertas por la mitad, pero también puedes hacer filetes más finos teniendo en cuenta que el tiempo de horneado será bastante menor.
El empanado de la parte superior me encanta y además le da un aspecto mucho más terminado y apetitoso al plato porque el color de las pechugas es un poco tristón, la verdad. Lo mejor de todo es que al hacerlas al horno nos ahorramos un montón de calorías y grasas de la fritura, y eso siempre viene bien.
No pongo cantidades exactas en los ingredientes porque dependerá de cuántas vayas a hacer.

Ingredientes:
- pechugas de pollo
- bacon ahumado en lonchas
- queso cheddar en lonchas
- pan rallado
- queso rallado en polvo
- perejil picado
- ajo en polvo
- aceite de oliva virgen extra

Elaboración:
1. Para hacer el empanado (yo hice 3 pechugas) necesitas 3 cucharadas de pan rallado, 3 cucharadas de queso rallado en polvo, un buen puñado de perejil picado y una cucharadita de ajo en polvo. Mezcla todo y añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra hasta que quede una pasta húmeda que se quedará pegada al pollo sin caerse.  Si vas a hacer más cantidad de pechugas, añade 1 cucharada de pan y de queso por cada pechuga y un poquito más de perejil y ajo en polvo. Como ves es un poco a ojo...


2. Abre las pechugas por la mitad, sazona con sal por dentro y por fuera, rellena con bacon y queso y ciérralas. No me hizo falta poner palillos para que no se abrieran pero según el relleno que les pongas tal vez sería conveniente para asegurarte de que quede todo dentro.
3. Unta la parte de arriba de la pechuga con la mezcla de pan rallado y queso anterior, aplastando con las manos quedan perfectamente cubiertas y mételas en el horno, previamente caliente a 190ºC. En mi horno se hicieron en 25 minutos y eran bastante gorditas.


Una ensalada o algo de verdura es el complemento perfecto para estas pechugas.


¡Que tengas una buena semana y nos vemos en unos días!

También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter

jueves, 3 de noviembre de 2016

ESPAGUETIS CON BERROS



Espaguetis con berros



No suelo encontrar berros fácilmente y aunque me gustan mucho en ensaladas, hoy te traigo una receta italiana de pasta que se sale de lo tradicional.

Los berros tienen un sabor tirando a ácido, incluso un poco picante, y lo suyo es aprovecharlos frescos y casi crujientes, por lo que resultan buenísimos en ensaladas y por el mismo motivo admiten mal las cocciones largas, además de que pierden todos los beneficios nutricionales. Son ricos en calcio, potasio y vitamina  A, estimulan el apetito y son un poco diuréticos.

Volviendo a la receta, la base de la salsa original es el queso mascarpone aunque yo lo he sustituído por un queso cremoso light (el mascarpone es una bomba de calorías) y evidentemente el sabor no es el mismo pero el resultado está bastante bien. Lo recalco por si te apetece hacer la receta original, bastante más calórica pero también más rica, para qué nos vamos a engañar.
Otra cosa curiosa de la receta es que antes de terminar la cocción de la pasta se le añaden las zanahorias en tiras muy finas para que se hagan a la vez. Y como te decía al principio, el toque final lo ponen los berros.
En resumen, una receta de pasta original y algo diferente a lo que estamos acostumbrados. Ojalá te guste!


Ingredientes:
- 400 gr. de espaguetis
- 250 gr. de queso mascarpone (yo cremoso light)
- 500 ml. de caldo de pollo o  verduras
- 200 gr. de berros
- 3 zanahorias
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 20 gr. de mantequilla
- sal, pimienta negra y nuez moscada
- queso parmesano rallado

Elaboración:
1. Derretimos la mantequilla y pochamos a fuego lento la cebolla picada y el diente de ajo también picado.
2. Cuando la cebolla esté blandita y transparente añadimos el queso. Al mismo tiempo incorporamos el caldo de pollo o verduras (mejor si es casero) y dejamos a fuego medio para que el queso de deshaga en el caldo.
3. Sazonamos con una pizca de sal (el caldo ya lleva), pimienta negra y nuez moscada y dejamos unos minutos más al fuego.



4. Mientras se hace la salsa ponemos a hervir la pasta en agua con sal.
5. Pelamos las zanahorias y con el mismo pelador las cortamos en tiras finas.
6. Un par de minutos antes de que la pasta se termine de hacer, añadimos a la olla las tiras de zanahorias y en cuanto esté la pasta al dente, escurrimos y refrescamos todo en un colador.



7. En cuanto la salsa esté hecha, incorporamos la pasta con las zanahorias y mezclamos muy bien.
8. Por último añadimos los berros, removemos y servimos inmediatamente.



Terminamos con parmesano rallado y a comer!!



¡¡Que pases una buenísima semana!!


También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter

jueves, 27 de octubre de 2016

PASTEL DE HOJALDRE Y FRUTAS




Pastel de hojaldre y frutas



No descubro nada si te digo que donde esté un postre facilón, me tiro de cabeza. Y éste se lleva la palma con diferencia porque no hay que hacer nada de nada, excepto comprar los ingredientes y pelar un par de frutas.
Este postre es un pastel o empanada, como prefieras llamarlo, de hojaldre con frutas y natillas (si, de las compradas) de manera que lo único que puede fallar es que el horno no chute o se vaya la luz mientras se hace, que ya es mala suerte pero puede pasar.

Por supuesto que si te apetece mucho, pero mucho, te puedes entretener todo lo que quieras, puedes incluso hacer tu propio hojaldre ( que ya son ganas por otro lado) y hacer también las natillas. Lo de hacer tu mismo la fruta...va a ser que no, aunque habrá que ver el día de mañana como funcionan las impresoras en 3D, pero hoy por hoy la cosa depende de la naturaleza.

En fin, que si eres de los míos, de los de la ley del mínimo esfuerzo, apúntate este pastel y verás qué exitazo. Puedes variar la fruta y poner la que más te guste o la de temporada, siempre y cuando no contenga mucha agua. Por ejemplo no sale bien con melón, sandía, ciruelas,  naranjas o mandarinas, ya sabes, pero puedes hacerlo con melocotones, peras, etc.


Ingredientes:
- 2 láminas de hojaldre rectangulares
- 2 o 3 tarrinas de natillas
- 2 plátanos grandes
- 2 manzanas
- 150 gr. de frambuesas
- huevo batido
- azúcar glas

Elaboración:
1. Coloca una de las láminas de hojaldre encima de un papel vegetal para meterlo luego en el horno y estírala ligeramente con el rodillo.
2. Pon una capa de natillas encima del hojaldre dejando libres los bordes para unirlo más tarde con el otro hojaldre que irá arriba.




3. Pela y corta en gajos finos las manzanas y el plátano en rodajitas finas. Coloca la fruta encima de las natillas y alterna las frambuesas.
4. Tapa el pastel con la otra lámina de hojaldre y une las dos partes sellando los bordes con un tenedor y pinchando la parte de arriba para que no suba demasiado.
5. Pinta el pastel con huevo batido y mételo en el horno, previamente calentado a 150ºC, durante 45 minutos aproximadamente, hasta que veas que está dorado.




 Deja enfriar y espolvorea azúcar glas por la superficie.




¡¡Hasta el próximo día, que pases una buena semana!!

También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...