jueves, 22 de febrero de 2018

FRITOS DE JAMÓN Y QUESO



Fritos de jamon y queso



Estas croquetas cuadradas rellenas de  jamón y queso sólo las he comido en Pamplona, allí son muy típicos, pero no se llaman croquetas sino fritos de jamón y queso. Hace mucho que no voy por allá y les tenía ganas, por eso aprovecho para enseñaros la receta a los que no la conozcáis.
Hacer estos fritos es parecido a hacer croquetas solo que el relleno va en el medio como si fuera un sandwich y tienen forma cuadrada.

La base de unas buenas croquetas, o fritos en este caso, es una buena bechamel. He de reconocer que siempre la hago a ojo pero ya que es una receta tan fácil he pensado que era el momento de hacer una bechamel como Dios manda, con sus medidas y su elaboración correctas: la misma cantidad de mantequilla que de harina. 
Para una bechamel suave necesitamos 1 litro de leche y entre 120-130 gr. de harina y mantequilla (la misma cantidad). Para una bechamel espesa como la de hoy, la de cualquier croqueta, he rebajado la cantidad de leche a 3/4 de litro y 100 gr. de harina y mantequilla. 
Hay dos métodos para hacer una bechamel, añadiendo la leche poco a poco o de golpe, como he hecho hoy, donde es imprescindible que la leche esté caliente y remover enérgicamente para evitar grumos. 
La bechamel clásica se hace con mantequilla (yo la suelo hacer con aceite de oliva) así que ya que estoy en plan ortodoxo, mantequilla al canto.

Ingredientes (16 unidades):
- 6 lonchas de jamón de york
- 4 lonchas de queso (yo le he puesto edam)
- 3/4 l. de leche
- 100  gr. de harina
- 100 gr. de mantequilla
- harina para rebozar
- pan rallado para rebozar
- 2 huevos batidos
- aceite de oliva para freir
- sal y pimienta negra molida

Elaboración:
Como paso previo calentaremos la leche para tenerla a punto.
1. Para hacer la bechamel derretimos la mantequilla en el fuego. Una vez derretida apartamos la sartén del fuego y removemos la harina (fuera del fuego se disuelve mejor y sin grumos). La volvemos a poner en el fuego y dejamos un minuto más o menos para que se cocine un poco pero sin que se llegue a tostar. Esto es importante porque no hay nada peor que una bechamel con sabor a harina cruda, aunque no hay que pasarse porque tampoco saldrá buena si la harina se tuesta demasiado.



2. Ahora añadimos de golpe toda la leche caliente y removemos rápidamente con las varillas para evitar cualquier grumo. Enseguida espesará pero hay que remover sin parar.
3. Sabrás que está hecha cuando la salsa se separe de los bordes de la sartén. Ya solo queda sazonarla con sal, pimienta negra y si quieres un poco de nuez moscada (hoy no le he puesto).



4.  Una vez lista la bechamel engrasamos  con aceite un molde rectangular o cuadrado. Echamos la mitad de la bechamel y cubrimos con lonchas de jamón york. Encima del jamón extendemos las lonchas de queso y volvemos a cubrir con jamón. 
5. Ahora ponemos el resto de la bechamel y la extendemos bien para que quede lisa. Tapamos con papel film y metemos en la nevera el mayor tiempo que podamos. Yo lo hice por la noche y estuvo hasta el día siguiente.



6. Ahora te enseño lo que yo hago  para no manosear la masa y que no pierdan la forma cuadrada: cuando saques la fuente de la nevera espolvorea un poco de harina por la superficie, cubre la fuente con papel de horno y dale la vuelta como si fuera un pastel. Ya puedes cortar los cuadrados con un cuchillo sin problemas porque la harina evita que se pegue al papel. 
7. Solo queda empanar los fritos, primero se pasan por harina (quitando todo el exceso) luego por huevo batido y por último por pan rallado. 



En este momento puedes congelar las porciones o freírlas directamente. Recuerda que el aceite debe estar bastante caliente y sobre todo debe cubrir totalmente los fritos (o las croquetas en su caso). Dejaremos los fritos en un plato con papel de cocina para que escurran el exceso de aceite .

Servimos antes de que se enfríen.





¡Hasta el próximo día!



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jueves, 15 de febrero de 2018

MEJILLONES A LA MARINERA



Mejillones a la marinera



Son incontables los platos a la marinera que podemos encontrar en cualquier libro de cocina, revista o simplemente navegando por Internet, porque lo de la  marinera tiene tantas versiones como cocineros. Lo único que tienen en común es el uso de pescado o marisco, de manera que cuando escuchamos a la marinera es obvio que lleva productos del mar, pero luego cada cual le da su toque. 
Encontramos salsas con tomate o sin él, con un toque picante, con azafrán, etc. Existen arroces a la marinera, pasta a la marinera, patatas a la marinera y por supuesto almejas o mejillones a la marinera... viendo tantas recetas diferentes se puede pensar que cualquier receta que lleve un poco de marisquito y una salsa, acaba llamándose a la marinera 😏.

No sé dónde he leído que en Bélgica la ración habitual de mejillones es de 1 kg. por persona. Si esto es verdad supongo que los comprarán limpios porque para una familia de cuatro o seis personas tendrían que levantarse de madrugada a limpiar mejillones, a un kilo por barba...
Para nosotros 1kg. es una cantidad adecuada para tres o cuatro personas porque desde luego no lo consideramos plato único sino como aperitivo o entrante, aunque yo a veces hago un poco más de salsa y los pongo con espaguetis, y entonces no se come nada más. 
De cualquier manera esta es mi receta de mejillones a la marinera, una receta que pide pan en cantidades industriales.


Ingredientes:
- 1 kg. de mejillones
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 1 pimiento rojo italiano
- 4 cucharadas de tomate triturado
- 1/2 vasito de vino blanco
- 1 cucharadita de pimentón
- 1 hoja de laurel
- perejil picado
- 1/2 vasito de agua
- aceite de oliva
- sal

Elaboración:
1. Se abren los mejillones con medio vasito de agua en una cazuela a fuego vivo. Una vez abiertos los retiramos a un recipiente y se cuela el caldito que utilizaremos en la salsa. No lo tires!



2. En una cazuela amplia se ponen un par de cucharadas de aceite y se pochan los dientes de ajo, la cebolla y el pimiento rojo, todo bien troceadito.
3. Cuando veas que el sofrito está casi pochado se añade el pimentón (dulce o picante al gusto) y se rehoga rápidamente solo un par de vueltas para que no se queme. En seguida añadimos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol un par de minutos.
4. Ahora añadiremos el tomate triturado, sal, la hoja de laurel y el caldito que reservamos de los mejillones.
5. Tapamos la cazuela, bajamos el fuego casi al mínimo y dejamos que se haga la salsita tranquilamente por lo menos media  hora.



6. Cuando la salsa esté hecha incorporaremos los mejillones, a los que habremos quitado una de las conchas, y los dejaremos dentro de la salsa pero solo para que se vuelvan a calentar. También añadiremos un buen puñadito de perejil picado, y en un par de minutos los retiramos del fuego.




¡¡De toma pan y moja!!


Nota: Si quieres una salsa un poco más ligada le añades una cucharada rasa de harina antes de ponerle el tomate y el caldito de los mejillones.


¿Te apetece ver otras recetas fáciles con mejillones?



¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 8 de febrero de 2018

TARTITAS DE GALLETAS, CREMA Y CHOCOLATE





El chocolate tiene algo que lo hace irresistible, verdad? algo que consigue que se te haga la boca agua cuando ves una caja de bombones o una tarta cubierta de chocolate. La reacción química que produce en el cerebro está bastante estudiada y se sabe que puede producir una cierta dependencia, tal vez no física pero sin duda emocional.  Me reconozco totalmente choco-adicta y confieso haber atacado una tableta de chocolate de madrugada más de una vez, aunque el sentimiento de culpa cuando he acabado con la tableta puedo arrastrarlo durante días. Como todo en la vida, el secreto está en la moderación, esa maldita palabra de la que me acuerdo después 😱.


Como un postre con chocolate nos da la felicidad a la mayoría, seguramente te habrán entrado por los ojos las tartitas de hoy, con galletas (nos ahorramos hacer un bizcocho), rellenas de crema y cubiertas de un exquisito e irresistible chocolate. La esperanza de vida de estas tartitas en la nevera es muy breve... durarán hasta que las descubran, te aviso.


Ingredientes (6 tartitas):
- 24 galletas maría hojaldradas
- un vaso de leche
Crema pastelera
- 250 ml. de leche
- 1 cucharadita de vainilla
- 90 gr. de azúcar
- 3 yemas de huevo
- 30 gr. de maizena
Ganache de chocolate
- 200 ml. de nata para montar (35% MG)
- 200 gr. de chocolate negro de cobertura
- 60 gr. de mantequilla a punto de pomada 

Elaboración:
-Para la crema pastelera-
1. Hervir la leche con la cucharadita de vainilla y reservar.
2. Mezclar las yemas con el azúcar y añadir poco a poco la leche caliente.


3. Disolver la maizena en un poquito de agua fría (siempre se debe diluir en agua fría).
4. Echar la mezcla de leche y yemas de nuevo en el cacito, poner a fuego medio y añadir la maizena diluida. Remover con las varillas continuamente hasta que espese en unos minutos. Apartar del fuego y dejar enfriar.


5. Para montar las tartitas hay que mojar las galletas en leche fría. Estas galletas hojaldradas se ablandan demasiado rápido así que hay que tener cuidado y hacerlo rápidamente en cuestión de segundos, meter en leche y sacar enseguida. Pero la primera galleta, la que irá abajo, solo hay que mojarla por la cara de arriba para que no se peguen las tartitas por abajo y se puedan manipular.
6. Con estas galletas hojaldradas que son más gorditas que las normales bastan 4 galletas para cada tarta. Entre galleta y galleta extendemos una cucharada de crema pastelera que ya estará fría.




- Para la ganache o cobertura de chocolate-
7. Trocear o rallar el chocolate negro y dejarlo en un recipiente hondo.
8. Calentar la nata sin que llegue a hervir del todo, en cuanto veas que empieza a tener burbujitas por los bordes retírala del fuego.
9. Echar toda la nata encima del chocolate y dejar unos minutos sin tocarlo para nada.



10. Pasados tres o cuatro minutos remover el chocolate con una varilla.
11. Agregar la mantequilla que debe estar blandita, o sea, a punto de pomada y seguir removiendo hasta incorporarla toda. La mantequilla es lo que hará que la ganache tenga un brillo precioso.



12. Colocar las tartitas en una rejilla con un plato debajo para poder recuperar el chocolate que irá cayendo. Cubrirlas con el chocolate desde el centro, dejando que resbale por los lados aunque no importa que tape por completo cada tartita, de hecho a mi me gusta que se vean un poco las galletas con la crema.


13. En este momento, con el chocolate recién puesto, puedes decorarlas como quieras. Yo les puse unas nueces pero cada uno le puede poner lo que más le guste. 
14. Enfriar en la nevera para que la cobertura se solidifique  y ya están listas.

¡¡Me encantan!!

Tartitas de galletas, crema y chocolate

Nota: Antes de empezar con el postre recuerda sacar la mantequilla de la nevera.
El chocolate que sobre se  mantendrá durante varios días en la nevera, luego solo hay que calentarlo en el microondas a baja potencia para volver a usarlo.



¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 1 de febrero de 2018

SOPA DE CARNE PICADA, FIDEOS Y ESPINACAS


Sopa de carne picada



Sabemos que nunca llueve a gusto de todos, aunque últimamente lo de llover lo aplaudimos como cuando vemos la nieve por primera vez, vamos que te entran ganas de ponerte las katiuskas como cuando eramos niños y salir a chapotear en los charcos. Pero además de llover ha nevado en media España y eso ya no nos viene tan bien porque se colapsa el país, literalmente.

Por aquí solo nieva en las montañas y evidentemente la mayoría de la gente ni tiene cadenas ni se le ha pasado por la cabeza comprarlas jamás, pero es entendible. Lo que no puedo comprender es que vivas en un lugar donde nieva cada año y te lances como un dominguero a la carretera sin nada. No digo que haya que llevar el kit famoso del que se hablaba hace unas semanas, pero hombre, por lo menos unas cadenas, un termo con algo caliente y un buen abrigo habría que llevar, que luego todos son quejas y algunas sin ningún fundamento.

Pues metidos de lleno en invierno es tiempo de cuchareo y no hay nada tan reconfortante como una rica sopa, cuanto más completa mejor.  Las sopas ligeras están muy bien como primer plato, pero ésta es de las que te hacen una comida o una cena completa porque lleva de todo: proteínas, hidratos de carbono y vegetales. Además de que está riquísima es una sopa muy fácil de hacer, así que si te animas a hacerla seguro que repites, ya verás.



Ingredientes:
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolleta
- 1 pimiento morrón de bote
- 100 gr. de jamón serrano en taquitos
- 200 gr. de carne picada (vacuno y cerdo)
- 150 gr. de espinacas frescas
- un puñado de fideos (del nº2) por persona
- 2 litros de caldo (carne, pollo o verduras)
- aceite de oliva
- una pizca de sal


Elaboración:
1. En una olla con unas cucharadas de aceite de oliva, pochar los dientes de ajo y la cebolleta picaditos.
2. Cuando la cebolleta empiece a ablandarse añadir el pimiento en daditos.
3. Agregar el jamón serrano en taquitos y darle una vueltas.
4. Incorporar la carne picada ,sazonar ligeramente (el jamón ya le aporta sal) y rehogar.





5. Cuando la carne pierda el color de cruda, cubrir con el caldo (yo le puse de pollo que tenía hecho ) y dejar que se haga a fuego medio durante 20 minutos.



6. Pasado ese tiempo agregar las espinacas, dar unas vueltas y enseguida añadir los fideos. Utilizo fideos del nº2 (medianos) justamente porque tardan lo mismo en hacerse que las espinacas, de manera que cuando los fideos estén cocidos, la sopa estará lista.




Espero que te guste




Nota: Si no tienes caldo hecho con anterioridad o te da pereza hacerlo puedes utilizar una pastilla de caldo concentrado de carne, pollo o verduras y agua. El sabor del jamón y la carne le darán suficiente sabor a la sopa, de manera que bastaría una pastilla y dos litros de agua.


¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 25 de enero de 2018

CHAMPIÑONES CREMOSOS AL QUESO



Champiñones cremosos al queso



Los champiñones son los hongos más consumidos en todo el mundo, lo que no es de extrañar porque lo tienen todo a favor: son ricos y baratos, pero sobre todo ofrecen un sinfín de posibilidades en la cocina. 

La idea que te propongo hoy sirve para todo, es un plato comodín. Los puedes comer tal cual como un entrante, los pones como aperitivo y te luces, como guarnición para carnes o pescado también, y si haces la salsita un poco más ligera (más líquida) te sale un plato de pasta para  ponerle un piso.

Los he hecho con queso mascarpone pero si eres de los adictos al queso puedes probar con otras variedades  con sabor más intenso e incluso un queso azul puede quedar espectacular, así que si te gusta la receta lánzate a hacer experimentos para encontrar tu preferida.


Ingredientes:
- 500 gr. de champiñones no muy grandes
- 3 dientes de ajo
- 1 cucharada de hierbas provenzales
- 200 gr. de queso mascarpone
- 100 ml. de brandy
- sal
- 1 chorrito de leche (opcional)
- aceite de oliva virgen extra
- perejil fresco picado


Elaboración:
1. Limpiar los champiñones de cualquier resto de tierra que puedan traer.
2. Sofreir los ajos picados con aceite de oliva y en cuanto empiecen a coger un poco de color añadir los champiñones y saltear a fuego alto unos minutos.
3. Sazonar con sal y las hierbas provenzales (o cualquier otra que prefieras).
4. Añdir el brandy y continuar a fuego alto, para que evapore el alcohol, unos minutos más.


5. Bajar el fuego, casi al mínimo, y agregar el queso mascarpone. Remover con una cuchara hasta que el queso se haya disuelto bien y dejar unos minutos que cueza todo junto. Si vieras que la salsa está demasiado espesa puedes aligerarla con un chorrito de leche o de agua, y si lo quieres como salsa para pasta ponle la misma cantidad de leche y queso, pero siempre a fuego bajo.


Ya están listos para disfrutarlos, así tal cual, como guarnición o como salsa para un plato de pasta.



¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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viernes, 19 de enero de 2018

POLLO CAPRESE




Pollo caprese



Internet es un mundo maravilloso, la ventana al mundo sin moverte del sillón y todo eso, hasta ahí perfecto. Lo peor ya lo sabemos. Pero entre lo uno y lo otro hay una serie de cositas que sin ser nada graves molestan mucho, sobre todo para los que escribimos un blog o similar, y son los plagios. Que ocurra una y otra vez no te hace acostumbrarte ni quitarle importancia.

Como te imaginas han vuelto a copiarme una receta, algo que nos pasa varias veces al año a todos los que hacemos esto, por otra parte. En un comentario me avisaron de que la habían visto en una web y después de comprobar que habían hecho un copia y pega como una catedral de todo el texto, aunque tuvieron el detalle de no copiar la foto porque entonces sería ya muy descarado, les dejé un comentario diciendo que tenían muy poca vergüenza y que si no sabían escribir, se dedicaran a otra cosa. La diferencia esta vez es que me han contestado!! Si, me vienen a decir que mi receta está copiada por todas partes y que no escriba pestes sin consultar (literal). 

No sé que me da mas risa, que diga que una receta mía esté copiada por todas partes (es de las magdalenas de la semana pasada y la habrán visto cuatro gatos) o que haya que consultar justamente al que te ha copiado para decirle cuatro cosas. Y digo yo, qué tendría que consultarle si se puede saber? Lo más fácil es que él o ella consulte el diccionario y busque lo que pone sobre el respeto al trabajo ajeno 😠.

Y ya toca hablar de la receta, una versión de la famosa ensalada Caprese, pero ésta lleva pollo y  va al horno. Se puede hacer tanto con pechugas enteras como con filetes de pechuga, la diferencia será el tiempo de horno que lógicamente será un poco mayor que con filetes. En los ingredientes he puesto la cantidad que yo utilicé pero es de esas recetas que se hacen a ojo, un poco más o menos de tomates, un poco más o menos de mozzarella... el resultado es el mismo. Se prepara en cinco minutos y luego lo que tarde el horno en hacer su trabajo, que en mi caso fue de media hora justita.
Venga, toma nota de los ingredientes y enciende el horno!


Ingredientes:
- filetes de pechuga de pollo (1/2 kilo)
- 3 tomates
- 250 gr. de mozzarella
- hojas de albahaca fresca
- sal y orégano picado
- aceite de oliva

Elaboración:
1. Sazonar los filetes de pollo con un poco de sal. Cortar los tomates y la mozzarella en rodajas finitas. Lavar las hojas de albahaca y secarlas.
2. Poner un poco de aceite de oliva en la base de una fuente de horno. Colocar alternando los ingredientes, primero un filete de pollo (o dos si son muy finos), rodajas de tomate, rodajas de queso y por último las hojas de albahaca. Seguir hasta completar la bandeja.
3. Regar con un hilito de aceite de oliva y espolvorear orégano por encima. En este momento le he puesto un poquito más de sal por encima ya que no le puse al tomate.



4. Meter en el horno a 200ºC hasta que el pollo esté hecho y el queso fundido (en mi horno media hora).



¡Delizioso!



¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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miércoles, 10 de enero de 2018

MAGDALENAS DE LIMÓN Y YOGUR


Magdalenas de limón y yogur




Pues después de todo hemos sobrevivido a las fiestas y aquí estamos de nuevo, dispuestos a seguir comiendo!!
Si pudieras pedir un deseo, qué pedirías para este año? Yo lo tengo claro: comer sin engordar, pero de todo y a saco😋. Te puedes imaginar invertir el tiempo que vamos a pasar a dieta después de las navidades en probar cosas nuevas o repetir lo que nos vuelve locos? A ver, a un par de milloncitos de euros tampoco le haría ascos y además podría ponerme morada de todo para luego ir a una clínica a que me dejaran estupenda... o sea que igual me quedo con la pasta, jajaja.

Soñar no cuesta dinero y hacer unas magdalenas riquísimas de limón y yogur tampoco, así que mientras merendamos podemos seguir fantaseando...

Ingredientes (12 unidades):
- 300 gr. de harina
- 200 gr. de azúcar
- 2 huevos
- 1 sobre de levadura (15gr.)- polvo de hornear
- 2 limones
- 125 ml. de aceite de girasol
- 1 yogur natural

Elaboración:
1. Ralla la piel de un limón y exprime el jugo de los dos.
2. En un recipiente bate los huevos con el azúcar (mejor con varillas) hasta que doblen el volumen.




3. Incorpora el aceite, el yogur, el zumo y la ralladura, y sigue batiendo hasta integrar todos los ingredientes.



4. Mezcla la harina con la levadura en polvo y tamiza a través de un colador. Ve mezclando con una cuchara o una lengua poco a poco, evitando los grumos, y una vez hecho esto deja la masa en la nevera por lo menos una hora, esto hará que la levadura haga todo su efecto y suban las magdalenas que da gusto.



5. Enciende el horno a 200ºC  con calor arriba y abajo, y deja que se caliente del todo.
6. Rellena las cápsulas de papel hasta los dos tercios de capacidad y mételas en el horno, pero baja la temperatura a los 180ºC. 
7. Cuenta 20 minutos de nada y ya tienes listas las magdalenas. Deja que se enfríen encima de una rejilla, no seas ansioso!!





Yo pongo las magdalenas y tú el café.








¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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