jueves, 23 de febrero de 2017

PINCHITOS DE CERDO ESTILO THAI





Pinchitos de cerdo estilo Thai


¿Te apetecen unos pinchitos estilo tailandes que están para morirse?
No he estado nunca en Tailandia pero por lo visto estos pinchitos  se venden en puestos callejeros y carritos en cualquier lado. No tengo yo muy claro si me atrevería a probarlos allí porque confieso que en esto soy bastante escrupulosa, vamos, que me gusta saber qué lleva lo que me estoy comiendo y por otro lado tampoco me termino de fiar de las condiciones higiénicas en que se cocinan estas cosas porque más de una gastroenteritis en algún viaje me ha dado la razón. Y es que al final aunque a veces nos quejamos de tener tanta regulación y normas para todo, la mentalidad europea nos ha vuelto un poco maniáticos y bastante más prudentes.

Pero en casa no corremos ningún riesgo y podemos disfrutar de estos pinchitos que son muy fáciles y ricos. Como la mayoría de recetas asiáticas la clave está en el marinado de la carne, dejándola el tiempo suficiente para que absorba todos los sabores, así que hay que tomarse ese paso con calma y respetar las dos horas mínimo que requiere, luego es tan fácil como hacerlos en una plancha o sartén grande y ya está.
El cambio que he hecho de la receta original es el secreto de cerdo (ellos lo hacen con lomo) que es muchísimo más tierno y jugoso y por otra parte no tenía pimienta blanca y le puse negra.
En casa han arrasado, si hubiera hecho el doble tampoco habría sobrado ni uno, y según todas las opiniones hay que repetirlos más veces!


Fuente: Kwan Homsai


Ingredientes (12 pinchos):
- 700 gr. de secreto de cerdo blanco
- 4 dientes de ajo
- un puñado de cilantro
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 3 cucharadas de salsa de soja
- 1/2 vaso de leche
- 1 cucharadita de pimienta blanca
- 1 cucharadita de sal
- 1 y 1/2  cucharada de azúcar moreno

Elaboración:
1. Quita toda la grasa visible del secreto de cerdo y cortalo en trocitos de tamaño similar. Estos secretos no son ibéricos pero para unas brochetas el secreto de cerdo blanco queda perfecto.




2. Pela 4 dientes de ajo, pártelos por la mitad y machácalos un poco junto con las hojas de cilantro.
3. En una fuente honda mezcla el resto de los ingredientes junto con lo del mortero y deja la carne macerar en la mezcla por lo menos un par de horas, removiendo de vez en cuando.



4. Pasado el tiempo inserta la carne en los palos de brochetas  y hazlos en la plancha bien caliente con un poquito de aceite, que se hagan bien unos minutos por cada lado.
Con esta cantidad me salieron 12 pinchos con 6 trocitos de carne por brocheta aproximadamente.



¿Te apuntas?




¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 16 de febrero de 2017

MERLUZA CON PATATAS




Merluza con patatas


Esta receta que hago hace muchos años se ha convertido en parte esencial de mi dieta actual con la suerte de que en casa les gusta a todos y ese día puedo cocinar un solo plato. Pensé que ya la tenía publicada pero me he llevado la sorpresa de que no es así, de manera que aquí te la traigo porque tengas o no problemas de salud o necesites alguna dieta sin grasas, fundamentalmente está riquísima que es lo que cuenta.

En dietas pobres en grasas, dietas blandas o de protección biliar, la merluza es el pescado blanco más recomendado por su bajo contenido en grasas y por su fácil digestión, y al mismo tiempo tiene niveles parecidos de ácidos grasos omega-3 que el de los pescados azules pero sin las contraindicaciones de éstos justamente por la gran cantidad de grasa que contienen (buena si, pero no para estas dietas).
Las patatas cocidas tienen un alto contenido en fibra y en potasio que ayuda a controlar la hipertensión y al ser hidratos de carbono complejos mantienen a raya los niveles de azúcar en sangre.
La cebolla favorece la digestión en estómagos delicados, además de que un guiso sin cebolla es como un día sin pan, y aunque parezca una tontería, mejor utilizar agua mineral en vez de agua de grifo que puede contener demasiada cal y sabor a cloro que aunque no te lo parezca estropea el sabor final. Ya que vamos a cuidarnos, lo hacemos bien!

Ingredientes (4 personas):

- 1 diente de ajo
- 1 cebolla grande 
- 4 patatas grandes o el doble si son pequeñas
- 4 lomos de merluza fresca.
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- perejil fresco picado
- sal
- agua, la que necesite.

Elaboración:

1. Este tipo de dietas incluye una restricción muy grande de aceite al día (3 cucharadas soperas), por eso es imprescindible utilizar una cazuela antiadherente para reducirlo al mínimo y cocinar a fuego medio bajo. Yo he puesto en total 3 cucharadas de aceite para 4 personas. 
2. Picamos el diente de ajo y lo sofreímos en la cazuela con el aceite a fuego fuerte sin que llegue a coger color, con un minutito es suficiente.
3. En seguida añadimos la cebolla cortada en juliana fina y bajamos el fuego para que se poche lentamente.
4. Pelamos y cortamos las patatas en ruedas de un dedo de grosor (si las pones más finas se romperán) y las añadimos a la cazuela cuando la cebolla esté pochada. 
5. Sazonamos con sal y cubrimos con agua. Tapamos la cazuela y dejamos a fuego medio-bajo para que se hagan tranquilamente. Puedes utilizar caldo de pescado si prefieres pero es más suave con agua y sienta mejor.



6. Cuando veas que las patatas están casi hechas incorpora la merluza, sazona con sal los trozos y tapa de nuevo la cazuela para que se haga más rápido. No es necesario darles la vuelta, mejor mueve la cazuela con movimientos de vaivén, adelante y atrás y en 10 minutos con la tapa puesta, la merluza estará hecha. Para terminar añadimos un puñadito de perejil fresco picado.




Opcionalmente puedes añadir en cada plato un hilito de aceite de oliva virgen extra en crudo encima del pescado. Esto es mucho más recomendable que cocinar con más aceite y además le da un puntito estupendo para rematar el plato.








¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 9 de febrero de 2017

PUDIN DE PAN, NUECES Y QUESO (Microondas)


Pudin de pan, nueces y queso en microondas



Me da mucho coraje tirar comida a la basura, sea lo que sea, que por mucho que digan lo de que estamos saliendo de la crisis, no acabo de creérmelo. 
Cuando era niña no había tanto de todo, de hecho los supermercados casi ni existían y a cambio teníamos los ultramarinos o colmados del barrio donde la mayoría de las cosas se compraban a granel. Había pocos productos envasados, algunas latas aunque ni de casualidad la variedad que hay hoy, y hasta la leche se vendía en botellas de vidrio que había que guardar para descontar el casco en la siguiente compra. 

Te estoy hablando de los años sesenta, años en los que empezaba el boom del turismo, los seat 600, las letras para pagar la lavadora, los premios de natalidad a las familias numerosas (teníamos unos vecinos con 19 hijos y había que verlos comprar sacos de pan cada día)... en fin quedaba todo por hacer en este país. Sin duda la mentalidad de la gente era muy diferente, tal vez por tener en la memoria reciente épocas de escasez y hambrunas durante la guerra y después en la posguerra, porque costó mucho tiempo recuperarse. Y aunque en mi casa no faltaba de nada, recuerdo que era "pecado" tirar algo de comida, no fuera a ser que volvieran las vacas flacas o algo peor.

En definitiva, porque tengo grabado que la comida no se tira, tengo obsesión por aprovechar todo lo que sobra. Sin embargo esta vez ha sido premeditado porque llevaba tiempo queriendo probar en el microondas un pudin con queso y nueces que también quedaban de Navidad. Y como pan suele sobrar a menudo, con menos de media barra acabé haciendo el pudin que te enseño hoy, riquísimo, fácil y rápido (en 15 minutos lo tendrás hecho) y no es por nada, pero al precio de lujo que tenemos la electricidad, adoro el microondas.

Ingredientes:
- 80 gr. de pan 
- 200 gr. de queso tipo philadelphia (yo queso light de mercadona)
- 12 nueces
- 2 huevos
- 250 ml. de leche 
- 200 ml. de leche evaporada 
- 6 cucharadas de azúcar
- caramelo líquido

Elaboración:
1. Trocea el pan duro y ponlo a remojar con la leche mientras hacemos lo demás.
2. Pica las nueces a cuchillo a tu gusto, más o menos pequeñas.


3. Bate los huevos con el azúcar y añade el queso. Remueve con la varilla hasta que se disuelva y añade la leche evaporada.
4. Aplasta el pan ahora que ya está blando con un tenedor e incorpóralo a lo anterior. Termina añadiendo las nueces picadas. 


5. Pon caramelo líquido en el molde de cake apto para microondas y añade despacio la mezcla con las nueces. 
6. Mete el pudin 15 minutos a máxima potencia en el microondas, déjalo enfriar y desmolda.




Un pudin casero delicioso, fácil y rápido.
¿Te apetece?



Nota: si no te preocupan las calorías puedes usar nata (crema de leche) en vez de leche evaporada y si no tienes nueces puedes hacerlo con avellanas, almendras... lo que tengas.




¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 2 de febrero de 2017

SECRETO DE CERDO CON SALSA DE MIEL Y CERVEZA



Secreto de cerdo con salsa de miel y cerveza


Me encanta la carne de cerdo, aunque lo tengo prohibido para mi desgracia. Me encanta el olor de una chuleta cuando se está haciendo en la sartén, unas costillas en el horno o un guiso de esos que te levantan la moral y te dejan como nueva... en fin, que lo voy a echar mucho de menos 😪 

Una de las partes que más me gusta del cerdo es el secreto, una pieza pequeña, como de 200 grs. que se encuentra entre la paletilla y la panceta. Puede que el secreto no sea muy atractivo a la vista pero el tener esa grasa entreverada lo hace súper jugoso, pero obviamente no es un corte magro así que hay que consumirlo con moderación.

Puedes encontrarlo de dos clases, el secreto de cerdo blanco ( el normal, que yo utilizo para brochetas o para el Cerdo Agridulce donde queda espectacular) y el ibérico, un poco más caro pero para nada intocable y que para hacer a la plancha es una maravilla. En este caso te lo presento con una salsa de miel y cerveza para darle un puntito dulzón que a esta carne le va de lujo.


Ingredientes (2 personas):
- 400 gr. de secreto de cerdo ibérico
- 150 ml. de cerveza
- 4 o 5 cucharadas de miel (yo de romero)
- 1/2 limón
- sal y pimienta negra
- aceite de oliva virgen extra

Elaboración:
1. Empezamos por la salsa calentando la cerveza en un cacito. En seguida añadimos la miel, el zumo de medio limón y una pizca de sal y pimienta.
 Dejamos a fuego medio unos 10-15 minutos removiendo de vez en cuando para que la miel se disuelva por completo. 



2. Pon a fuego fuerte una sartén con un poco de aceite de oliva y haz el secreto sazonado con sal  dos o tres minutos por cada lado de manera que queden bien dorados por fuera y tiernos y jugosos por dentro.



Puedes servirlos enteros o cortarlos en algunos trozos gruesos. Solo queda cubrirlos con la salsita y dejar el resto en una salsera para el que quiera más. 


¡No te lo pierdas!










Nota: Si quieres la salsa más espesa añade una cucharadita de harina de maiz disuelta en medio vasito de agua. 


¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 26 de enero de 2017

ARROZ CON CALABACÍN Y ZANAHORIA


Arroz con calabacín y zanahoria



Comer sin grasas es difícil, la verdad. Durante una buena temporada debo prescindir de todo lo que me gusta y adaptar mi alimentación a mi nueva situación. Estoy convencida de que entre los que me leéis muchos tenéis limitaciones de uno u otro tipo, celíacos, intolerantes al huevo, problemas de colesterol, etc. y por eso aunque en casa sigo cocinando para los demás los platos de siempre, de vez en cuando publicaré otro tipo de recetas con un mínimo de grasas porque creo que también serán útiles para los que estén en una situación parecida a la mía.


El arroz de hoy no lleva mantequilla ni nata ni queso rallado (sólo un mínimo de aceite de oliva virgen extra) pero el método de cocción del arroz como si hiciéramos un rissotto añadiendo caldo según se vaya consumiendo, hace que el resultado sea un arroz meloso, sin grasas pero con todo el sabor, fácil de digerir, con sabores naturales y sin condimentos más que un poco de sal. Aunque fue mi plato único, a los demás les puse un par de huevos fritos (afortunados ellos) y quedaron encantados.

Recomiendo hacer el caldo de verduras en casa, con puerros, zanahorias, cebollas y verduras de temporada, pero si no es posible podemos echar mano de un caldo de brick o agua con una pastilla de caldo de verduras. Lo casero es siempre mejor, pero para unas prisas hay que apañarse con lo que se tenga a mano.

Esta es una receta vegana estrictamente y me da pie a contestar algunos comentarios en alguna receta vegetariana que he publicado recriminándome el uso de leche o queso aunque no es el caso de hoy. Hay vegetarianos de varios tipos: los ovo-lacto vegetarianos comen huevos y lácteos, los lacto-vegetarianos tan solo incorporan lácteos a su dieta vegetal , los vegetarianos estrictos solo comen vegetales y por último los veganos no toman nada de procedencia animal. 
De esta manera los lacto-vegetarianos pueden terminar la receta con queso rallado y a los veganos les recomiendo alguna cucharadita de levadura nutricional. 

Ingredientes (3 personas):
- 1 calabacín grande
- 1 zanahoria grande
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 3 tacitas de arroz
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- caldo de verduras (el que necesite, pero aproximadamente 1,5 l)
- sal

Elaboración:
1. Preparamos las verduras que vamos a utilizar. Picamos el diente de ajo y la cebolla. Cortamos en bastoncitos la zanahoria y el calabacín (primero en rodajitas y luego en bastoncitos)



2. Empezamos sofriendo el ajo picado en una cazuela con el aceite de oliva. Antes de que coja color añadimos la cebolla y pochamos unos minutos.
3. Añadimos las zanahorias y el calabacín, sazonamos con sal y cubrimos con un poco de agua o de caldo de verduras dejándolo unos 10 minutos para que la verdura empiece a hacerse antes de echar el arroz.


4. Pasado ese tiempo incorporamos el arroz, y rehogamos unos minutos hasta que se consuma el líquido. A partir de ese momento vamos añadiendo el caldo poco a poco, esperando que se consuma antes de añadir otra vez y así sucesivamente hasta que el arroz esté en su punto. Se prueba de sal y se añade si es necesario.




¡No me digas que no tiene buena pinta!





¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 19 de enero de 2017

PASTEL DE SALCHICHAS Y PURÉ DE PATATAS


Pastel de salchichas y puré de patatas



En mi casa, y en la tuya seguro que también, la comida va por modas. Descubres un plato que gusta a toda la familia y lo haces semana si, semana no... hasta que se aburren y lo cambias por otro que vuelves a hacer cientos de veces. Esto pasó con el clásico pastel de carne picada y puré de patatas, pasé de ponerlo en la mesa casi todas las semanas a hacerlo de higos a brevas porque estaban del pastel hasta los fogones. 

Pero el otro día, buscando una receta para hacer algo con unas salchichas que había comprado, encontré el mismo pastel de carne que hago, pero con salchichas. ¡Qué buena idea! Cómo cambia una receta por un ingrediente diferente, verdad? Es lo maravilloso que tiene la cocina, le das una vuelta a una receta que ya tienes más vista que el tebeo y voilá...exitazo!

Ingredientes:
- 8 o 10 salchichas frescas (yo de pollo)
- un paquete de puré de patatas en copos
- 1/2 l. de leche
- 1/4 l. de agua
- mantequilla o margarina
- sal y nuez moscada
- aceite de oliva
- tomate frito (casero mucho mejor)
- queso rallado para gratinar (yo 4 quesos)

Elaboración:

1. Prepara el puré de sobre como tengas por costumbre. Yo lo hago siempre en el microondas mezclando los copos de puré con la leche y el agua en frío. Remuevo con un tenedor y lo meto en el micro 4 minutos al máximo (nunca queda ni un grumo). Una vez que lo saco del micro añado la sal, un poquito de nuez moscada y una cucharada de mantequilla o margarina. Mezclo todo y listo.



2. Pincha las salchichas varias veces a lo largo con la punta de un cuchillo  y fríelas en la sartén con un poco de aceite de oliva hasta que estén doradas y bien hechas por dentro. Obviamente puedes hacer más o menos salchichas según los que seáis en casa, aunque estos pasteles cunden mucho.
3. Ahora en una fuente que pueda ir al horno, cubrimos la base con tomate frito y colocamos las salchichas encima del tomate.
4. Cubrimos con el puré de patatas y el queso rallado por toda la superficie.




 Gratina en el horno hasta que se funda el queso y tenga un bonito color dorado.



¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 12 de enero de 2017

VASITOS DE KÉFIR CON REQUESÓN Y FRESAS


Vasitos de kéfir con requesón y fresas



La salud se convierte en lo más importante cuando dejamos de tenerla y todo lo demás pasa a segundo plano porque es imposible disfrutar de las cosas buenas de la vida si no tienes el organismo funcionando a pleno rendimiento. Una alimentación  adecuada es básica para ayudar a restablecerse y lo más importante es que está en nuestra mano.

Como te dije el último día el kéfir tiene muchas posibilidades en la cocina, además de beberte la leche kefirada que cada vez me gusta más y hoy empiezo por enseñarte un postre sanísimo y delicioso. El azúcar empleado lo puedes sustituir por edulcorante o lo que tengas por costumbre, y el requesón que he utilizado es 0% MG.

Vuelvo a recordarte que puedes hacerte con gránulos de kéfir en la web de Kefiralia y que puedes ver cómo cuidar y mantener los gránulos en mi entrada anterior (pincha aquí) para que te duren toda la vida. Olvídate de comprar el kéfir en el súper (además de que te saldrá infinitamente más barato) y házlo en casa con todas las garantías probióticas porque merece la pena.

Vamos con el postre que se hace en un santiamén.


Ingredientes:
- 250 ml. de leche kefirada
- 250 gr. de requesón
- 4 cucharadas de azúcar o edulcorante en la proporción adecuada
- 250 gr. de fresas
- un chorrito de limón

Elaboración:
1. En un cazo pequeño ponemos al fuego las fresas troceadas, 2 cucharadas de azúcar y un chorrito de limón y dejamos que se haga una especie de mermelada durante unos minutos (con 7-8 es suficiente) a fuego medio.
2. Apartamos del fuego y cuando se enfríe ponemos dos cucharadas en el fondo de cada vasito. Me sobró un poquito y lo reservé para añadir al final.




3. Mezclamos el requesón con la leche kefirada y el resto del azúcar. A mi me parece suficiente azúcar pero puedes probarlo y añadir más si te parece poco dulce.



Llenamos los vasitos con la mezcla de requesón y terminamos con una cucharadita de la mermelada de fresas en el centro. Llevamos a la nevera para que esté fresquito.



Nos vemos la semana próxima, mientras tanto a cuidarse!!

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