jueves, 12 de enero de 2017

VASITOS DE KÉFIR CON REQUESÓN Y FRESAS


Vasitos de kéfir con requesón y fresas



La salud se convierte en lo más importante cuando dejamos de tenerla y todo lo demás pasa a segundo plano porque es imposible disfrutar de las cosas buenas de la vida si no tienes el organismo funcionando a pleno rendimiento. Una alimentación  adecuada es básica para ayudar a restablecerse y lo más importante es que está en nuestra mano.

Como te dije el último día el kéfir tiene muchas posibilidades en la cocina, además de beberte la leche kefirada que cada vez me gusta más y hoy empiezo por enseñarte un postre sanísimo y delicioso. El azúcar empleado lo puedes sustituir por edulcorante o lo que tengas por costumbre, y el requesón que he utilizado es 0% MG.

Vuelvo a recordarte que puedes hacerte con gránulos de kéfir en la web de Kefiralia y que puedes ver cómo cuidar y mantener los gránulos en mi entrada anterior (pincha aquí) para que te duren toda la vida. Olvídate de comprar el kéfir en el súper (además de que te saldrá infinitamente más barato) y házlo en casa con todas las garantías probióticas porque merece la pena.

Vamos con el postre que se hace en un santiamén.


Ingredientes:
- 250 ml. de leche kefirada
- 250 gr. de requesón
- 4 cucharadas de azúcar o edulcorante en la proporción adecuada
- 250 gr. de fresas
- un chorrito de limón

Elaboración:
1. En un cazo pequeño ponemos al fuego las fresas troceadas, 2 cucharadas de azúcar y un chorrito de limón y dejamos que se haga una especie de mermelada durante unos minutos (con 7-8 es suficiente) a fuego medio.
2. Apartamos del fuego y cuando se enfríe ponemos dos cucharadas en el fondo de cada vasito. Me sobró un poquito y lo reservé para añadir al final.




3. Mezclamos el requesón con la leche kefirada y el resto del azúcar. A mi me parece suficiente azúcar pero puedes probarlo y añadir más si te parece poco dulce.



Llenamos los vasitos con la mezcla de requesón y terminamos con una cucharadita de la mermelada de fresas en el centro. Llevamos a la nevera para que esté fresquito.



Nos vemos la semana próxima, mientras tanto a cuidarse!!

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domingo, 8 de enero de 2017

El KÉFIR DE LECHE. CÓMO CUIDAR Y MANTENER LOS GRÁNULOS.


Kéfir de leche




¡¡Muy Feliz Año Nuevo a tod@s!!
Ojalá este año sea el bueno, el que todos estamos esperando para que se resuelvan temas pendientes, el año de la buena suerte y de la mayor felicidad posible. 
Y como todos los años empezamos con muy buenos propósitos y muchísimos planes. Muchos deciden apuntarse al gimnasio (ir es otro tema) o hacer cualquier tipo de ejercicio, ponerse a dieta o simplemente llevar una alimentación más sana.
Yo me lo he tomado muy en serio y con esta entrada estoy segura de que te voy a sorprender, primero por que es extensa de narices (perdón de antemano) y segundo porque se aparta bastante de lo que suelo publicar, pero me ha llegado del cielo un producto, el kéfir,  que algunos ya conocéis bien pero estoy segura de que la mayoría desconoce que se puede hacer en casa y tenerlo para muchos años.

Por propia experiencia he comprobado sus efectos beneficiosos y mi entusiasmo ha ido en aumento cada día. Pero no conforme con esto he hecho proselitismo a tope, vamos, que les he dado la lata a familia y amigos hasta decir basta y por eso me parece necesario hacer esta entrada para todos ellos y para ti que me estás leyendo, sobre cómo cuidar y mantener los gránulos de kéfir para que nos duren años y años.

Empezando por el principio, lo más básico:

¿Qué son los gránulos de kéfir?
El kéfir es un probiótico, una comunidad de bacterias y levaduras, es decir, microorganismos vivos que se alojan en el intestino y ayudan a mantener el equilibrio de las bacterias intestinales. Estos gránulos son de color blanco de aspecto similar a la coliflor. Pero no te asustes,  no nos vamos a comer los gránulos directamente, sino que los fermentaremos con leche para hacer una bebida, la leche kefirada,  cuyo sabor te recordará a un yogur natural líquido y podrás endulzar a tu gusto.
El kéfir de leche necesita lactosa para fermentar, no importa si la leche es entera, semidesnatada o desnatada. También puedes utilizar leches vegetales, de soja, arroz, avena, etc,  pero has de asumir entonces que los granos de kéfir tendrán una vida limitada.

¿Y qué beneficios aporta?
Muchos y variados. Hay infinidad de páginas en Internet que puedes visitar para mayor información pero a groso modo son los siguientes:

- Su principal virtud es equilibrar la flora intestinal.
- Favorece la digestión y evita el estreñimiento.
- Estimula las defensas naturales.
- Potencial anti-inflamatorio en el intestino.
- Puede aumentar la densidad ósea y prevenir fracturas.
- Puede mejorar  los síntomas de alergias y asma.
- Ayuda a reducir el colesterol.
- Diversos estudios lo muestran como prometedor en la prevención del cáncer de colon.


Vale, pues ahora te preguntarás, ¿dónde consigo los gránulos?
Si conoces a alguien que tenga, estará encantado de regalarte... porque además todavía no te lo he dicho pero crecen y crecen, y vuelven a crecer, así que no hay más remedio que regalar o tendrás en casa toneladas de leche kefirada.
Pero si no conoces a nadie que tenga,  puedes comprarlos. Los míos son de www.kefiralia.es, una web especializada que te los puede proporcionar con la garantía de calidad probiótica máxima y todos los requisitos sanitarios, porque no todos los cultivos de kéfir son iguales y con algo que te puede durar años si lo cuidas bien, merece la pena asegurarte de que es de la mejor calidad desde sus inicios. Te recomiendo visitar la web porque allí encontrarás además de gránulos de kéfir, yogures, kombucha y otros productos naturales con las mayores garantías.

Kefiralia. Comprar Kéfir, Kombucha, Yogures, Tempeh.


¿Necesito algún utensilio especial?
Necesitas hacerte con algo importantísimo pero muy barato antes de empezar.
- Un colador totalmente de plástico, es decir, que la malla también sea de plástico. (En kefiralia también lo puedes comprar). Esto es importante porque los coladores normales tienen la malla de aluminio y este metal puede dañar el cultivo.
- Una cuchara de madera o de plástico, o una lengua de las que usamos para los postres que es lo que yo uso, que por el mismo motivo que el colador no debe ser metálico.
- Un frasco de vidrio o también de plástico de 1 litro de capacidad por lo menos, para empezar.
- Tela fina o papel de cocina y una goma elástica.




¿Cómo cuido los gránulos?
Cuidar los gránulos es sencillísimo. En el frasco de cristal colocamos los gránulos y añadimos un litro de leche (yo le pongo semidesnadata). Tapamos el frasco con una tela fina, tipo gasa o sencillamente con papel de cocina como yo. Esto es porque el kéfir debe respirar pero evitamos que le entre polvo. Con una goma ajustamos el papel y dejamos el frasco a temperatura ambiente, por ejemplo dentro de un armario.


Esta es la cantidad de gránulos que recibí, para un litro de leche.

Al cabo de unas horas, de 12 a 24 , la leche espesará y obtendrás la leche kefirada. Tu propia experiencia te dirá en qué momento está óptimo para ti, con mayor o menor acidez  o espesor según te guste, dejándolo más o menos tiempo fermentando (hasta 48 horas).
Con la leche ya espesa necesitas el colador de plástico. En un recipiente cuela la leche y escurre bien los gránulos en el colador. Limpia el frasco de cristal y vuelve a repetir el proceso añadiendo leche a los gránulos para volver a obtener leche kefirada para el día siguiente.



La leche kefirada la debes guardas en la nevera ( ahora si puedes tapar el bote) y se te conservará durante bastantes días, lo que no he podido comprobar todavía porque en mi casa te aseguro que no llega a la noche.


Después de tres semanas los gránulos se han triplicado
Por último cada semana o diez días es conveniente lavar  los gránulos con agua mineral (hasta que el agua salga transparente) y de nuevo empezar el proceso.
Y esto es todo por hoy, siento si me he extendido demasiado pero espero haberte picado la curiosidad por el kéfir. Merece la pena, le vas cogiendo el gusto y ya no puedes pasar sin un par de vasos al día. 





El próximo día te enseñaré un postre que hice con kéfir y ya verás qué rico!

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jueves, 22 de diciembre de 2016

10 PROPUESTAS PARA EL MENÚ NAVIDEÑO






A un pasito de la Navidad, ha llegado la hora de tomarme un descanso y dedicarme como todo el mundo en estas fechas, a la familia. Ha sido un año un poco complicado para mi, con muy poco tiempo para dedicar a este blog y algunos problemillas de salud, pero espero no haber defraudado a pesar de ello.

No puedo negar que he tenido momentos en que he dudado si continuar o no, sobre todo por la falta de tiempo como he dicho antes y también porque, sinceramente, muchos días se me acababan las ideasPor eso necesito desconectar un poco estos días y espero recuperar la inspiración durante este descanso así que espero veros después de las fiestas.

Haciendo balance de las recetas de este 2016 y pensando en los  menús navideños, os dejo algunas recetas que me han gustado mucho y que tal vez os den alguna idea para algún aperitivo, entrante, principal y un par de postres.  Para ir a la receta solo tienes que pinchar en el título.



Canapés de salmón ahumado y rúcula



Falso paté de centollo



Sopa de galets con albóndigas



Salteado de champiñones con jamón y patatas






Conejo en salsa al chocolate



Solomillo de cerdo con salsa de paté



Merluza con salsa de almejas










Si te apetece ver recopilatorios de otros años puedes ver las recetas aquí:
Ideas para el menú navideño
Recetas para Navidad
Recetas de Navidad II



De todo corazón os deseo lo mejor para estas fiestas, mucha felicidad, paz y armonía. 
¡Gracias por estar ahí a lo largo de tanto tiempo!
¡¡¡Feliz Navidad!!!





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jueves, 15 de diciembre de 2016

MERLUZA CON SALSA DE ALMEJAS


Merluza con salsa de almejas



Uno de mis pescados favoritos es la merluza, que me ha ido gustando cada vez más con el paso de los años. Por suerte el paladar cambia a lo largo de la vida si se educa convenientemente. Es cuestión de insistir, buscar recetas diferentes con ese ingrediente que se te atraganta hasta que un día te das cuenta de repente, que te gusta! Es difícil conseguirlo con todo lo que aborreces y siempre habrá alguno que se resista... yo por ejemplo no puedo con las vísceras como el hígado, riñones y "delicias" de ese tipo y confieso que ni siquiera lo intento, así que difícilmente llegarán a gustarme. Pero todos conocemos adultos con paladar infantil como yo les llamo, que fobias aparte son incapaces de salirse de cuatro cosas que les gustan desde niños y de ahí no han salido. 

La merluza tiene un sabor muy suave, no es como otros pescados con sabor más fuerte y difíciles de combinar con otros ingredientes, pero platos de merluza y almejas hay bastantes porque casan de maravilla. 
Esta receta me gusta porque se hacen por separado, por un lado la salsa de almejas y por otro la merluza rebozada al modo clásico y para mi es un acierto que cada uno conserve su sabor sin mezclarse demasiado. Todo es cuestión de gustos, así que si te apetece probar, aquí va esta receta que puede ser un plato estupendo para estas navidades.



Ingredientes:
Para la salsa de almejas
- 500 gr. de almejas
- 1 cebolleta
- 2 dientes de ajo
- perejil fresco
- 1 vasito de vino blanco
- 1 cucharada de harina
- agua si necesita
- aceite de oliva
Para la merluza
- 4 lomos de merluza (yo los corté por la mitad para que no fueran demasiado grandes)
- 2 huevos batidos
- harina para rebozar
- aceite de oliva, mejor si es suave.


Elaboración:
1. Dejamos las almejas en un bol con agua y bastante sal durante dos horas al menos, si puede ser más mejor, para eliminar la tierra que puedan tener. 
2. Picamos una cebolleta, dos dientes de ajo y un puñado de perejil fresco.
3. En una sartén con aceite de oliva pochamos la cebolleta y los ajos. 
4. Cuando la cebolleta esté pochada, añadimos una cucharada rasa de harina y rehogamos un poquito para tostar la harina y evitar que la salsa sepa a harina cruda.
5. Añadimos el vasito de vino blanco, damos unas vueltas y enseguida incorporamos las almejas y el perejil picado. No necesitan sal, ya la aportan las almejas.
6. Dejamos a fuego suave hasta que se abran. Si durante este tiempo ves que la salsa queda demasiado espesa, se puede añadir un poco de agua sin problemas porque no podemos quedarnos sin salsa.



6. Para rebozar la merluza sazonamos los lomos con sal y los pasamos por harina y huevo batido, y los freímos en aceite de oliva. Si los trozos no son muy grandes con un par de minutos por cada lado será suficiente. 


Cubre la merluza con la salsita de almejas y sirve inmediatamente, que esta delicia hay que comerla calentita! 
¡Y no te olvides del pan que te va a hacer falta!


¡Hasta el próximo día, que pases una buena semana!

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jueves, 8 de diciembre de 2016

MEJILLONES A LA MANTEQUILLA


Mejillones a la mantequilla



Estoy harta de la demagogia de muchos alrededor de estas fiestas. Es evidente que no hace falta arruinarse para comer bien y soy la primera que me lo aplico, también en Navidad. Pero me aburre bastante escuchar que basta de consumismo, de hacerles el juego a las grandes empresas que hacen su agosto en diciembre... que lo importante es la compañía, etc.  Vamos, que si pretendes hacer algo especial eres un pedazo de insolidario e insensible que no te acuerdas de tanta gente que lo está pasando mal sin nada que poner en la mesa.

Pues bien, no seré políticamente correcta (no me importa demasiado), pero me niego a demonizar a los que gastan su dinero y  tiran la casa por la ventana. Si lo hacen es porque se lo pueden permitir y a mi me parece estupendo. Gracias a ellos los grandes y los pequeños comercios siguen adelante y los puestos de trabajo se mantienen. Y si, también el comercio del lujo da trabajo...
Mi única queja es que ojalá todos pudiéramos hacer lo mismo. Como decía Marx (Groucho) " hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero... pero cuestan tanto!!

Pues yo te traigo una receta humilde, para contradecir todo lo que he dicho antes 😁. Porque qué quieres que te diga, unos buenos mejillones no tienen precio. Y se me ha ocurrido que porqué no pueden ser un buen entrante en Navidad, vamos a ver, si al final cada uno pone lo que le da la gana !

Dejo las reivindicaciones y voy con esta receta sencilla para darle otro aire a los mejillones.  El único requisito, que sean frescos por favor!!


Ingredientes:
- 1 kg. de mejillones frescos
- 100 gr. de mantequilla
- 1 vaso de vino blanco
- 1 cucharada de aceite de oliva
- perejil fresco picado

Elaboración:
1. Una vez limpios los mejillones los ponemos en una sartén o cazuela amplia con el aceite y medio vaso de vino blanco (si es bueno, mejor que mejor). Ponemos el fuego a tope.
2. Cuando estén abiertos los separamos del fuego inmediatamente y dejamos que se templen un poco.



3. Mientras tanto derretimos la mantequilla en otra sartén junto con un puñado de perejil picado. Además añadiremos el otro medio vaso de vino blanco. Y por último el caldito de la sartén en la que abrimos los mejillones (usa un colador). 
4. Dejamos un ratito que se reduzca un poco esta salsa con mantequilla y quitamos la mitad de las conchas de los mejillones. Entonces los ponemos en la sartén con la salsa, damos unas vueltas para que se impregnen bien y retiramos en cuanto estén suficientemente calientes. 





¡Y a disfrutar que están buenísimos!





¡Nos vemos en unos dias!

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jueves, 1 de diciembre de 2016

PATÉ O MOUSSE DE GAMBONES


Paté o mousse de gambones




Hace ya un tiempo que me cuesta comprar patés porque me he aficionado a los patés caseros.  Y es que son muy agradecidos, la mayoría facilísimos y sobre todo, sabes lo que llevan y lo que te vas a comer. No llevan conservantes ni colorantes y por eso mismo hay que consumirlos en un tiempo razonable (te aguantarán en la nevera tres o cuatro días) aunque algunos se pueden congelar.

De cara a las fiestas que tenemos a la vuelta de la esquina, un paté de gambones (o puedes usar langostinos), es de lo más apropiado. Este es un poco más ligero que otros que he publicado, con una textura de mousse que te van a dar ganas de comértelo a cucharadas.

Los gambones  que he utilizado son congelados, en primer lugar porque están francamente buenos y en segundo porque están muy bien de precio. Para estas preparaciones (un paté, unas croquetas...) no merece la pena dejarse un dineral en la pescadería.
Aunque sean congelados lo ideal es comprarlos crudos y hervirlos en casa porque de esa manera podrás aprovechar el jugo de las cabezas que le va a dar un sabor buenísimo.
Hay muchas fotos en el paso a paso pero de verdad que es muy fácil.

Ingredientes:
- 600 gr. de gambones (sin pelar)
- 100 gr. de queso cremoso de untar tipo philadelphia
- 1 huevo
- 3 cucharadas de tomate frito
- 125 ml. de nata líquida (crema de leche)
- cebollino picado al gusto
- 2 láminas de gelatina neutra (1 hoja= 2 gr )
- sal y pimienta negra
- 1 hoja de laurel

Elaboración:
1. En primer lugar hervimos los gambones en agua con sal (bastante salada) y una hoja de laurel. Cuando el agua hierva a borbotones,  echamos los gambones (no hace falta descongelarlos) y en cuanto vuelva a hervir de nuevo contamos tres minutos y los sacamos a un colador para que escurran y se enfríen.
2. Una vez fríos los pelamos. Mientras pelamos las colas vamos aplastando las cabezas para que suelten todo el jugo de su interior. Reserva una o dos para decorar.


3. Dejamos a remojar las láminas de gelatina en un recipiente con  agua fría.
4. Separamos la yema de la clara y montamos esta última a punto de nieve firme.


5. En un recipiente más grande ponemos las colas de gambones troceadas (junto con el líquido de las cabezas, no te olvides), la yema del huevo, el queso cremoso y el tomate frito. Sazonamos con un poco de sal y pimienta negra molida. Trituramos con la batidora.
6. Calentamos la nata líquida unos segundos en el microondas y en caliente disolvemos las láminas de gelatina que dejamos en remojo anteriormente. Añadimos a lo anterior y volvemos a triturar todo por segunda vez.


5. Añadimos ahora el cebollino picado y la clara montada. Con cuidado de que no baje mucho, removemos con una lengua hasta que se integre todo bien.


Pon la mousse en el mismo recipiente donde lo vayas a sacar a la mesa y déjalo en la nevera (tapado con papel film o similar) por lo menos un par de horas para que coja consistencia.


Decoramos con las colas de gambones que habíamos reservado, y a la mesa!!


Si quieres ver otros patés para estas fiestas pincha en el nombre a continuación:



¡¡Y nos vemos la semana próxima!!


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jueves, 24 de noviembre de 2016

QUESITOS FRITOS



Quesitos fritos




En Navidad nos afanamos en sorprender con un buen menú, unos buenos aperitivos, postres y todo lo que se tercie. Es el momento de innovar porque hay tantas comidas y cenas que apetece probar cosas nuevas además de disfrutar de las de siempre.
Pero no podemos olvidar que también habrá niños a los que las novedades no les suelen hacer mucha gracia que digamos y que además no se cortan un pelo: esto no me gusta... odio el pescado... porqué no comemos pizza... o lo peor buahh, qué asco!!  Si son tus hijos con las mismas les lanzas una mirada de madre (tú te callas y comes lo que te pongan) y se acabó la tontería. Y si no, esperas que su madre lo haga😉.

Con esto quiero decir que hay que contar con ellos, y aunque no hagas un menú sólo a gusto de los niños para que no te den la cena, tener previsto un par de cosas sencillas que sabes que se las van a comer sin rechistar, es una buena idea.
Por eso a este aperitivo con quesitos creo que no le pondrán pegas. No puede ser más sencillo porque se trata de empanar los quesitos de siempre y freírlos. Al empanado le puedes dar sabores diferentes y ahí está la gracia. Yo he mezclado el pan rallado con orégano que con el queso va genial, pero puedes probar con romero, hierbas provenzales, ajo y perejil, etc.

Debes tener en cuenta que una vez empanados es imprescindible congelarlos  para luego freírlos sin que se derritan en la sartén. Esto tiene la ventaja de que puedes preparar con antelación todos los que quieras y sacar sólo los que necesites, y la desventaja de que hay que planificarlo por lo menos unas horas antes.

Ingredientes:
- quesitos
- harina
- huevo
- pan rallado
- orégano u otras hierbas a tu gusto
- aceite de oliva para freír

Elaboración:
1. Pasa los quesitos por harina, huevo batido y pan rallado mezclado con las hierbas o especias que más te gusten.
2. Déjalos en una bandeja para que conserven bien la forma y al congelador!! Una vez congelados puedes conservarlos, por ejemplo en una bolsa de zip de las de congelar, y podrás echar mano de los que necesites.




 Sin descongelar, fríelos en una sartén con aceite de oliva.
Sencillísimo, no?



¡Hasta la semana próxima!

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